Entrevista al Director

Cuéntenos, ya a un año de su llegada al Colegio Montemar, ¿Qué impresión se ha formado de los alumnos y de las familias del Colegio?

Nuestro Director – Héctor Valenzuela

Ha pasado el tiempo y ya hace un año y medio que asumí este desafío, con gran ilusión. Siempre pensando en que hay que estar en donde Dios quiera cuando Él quiera.

Tengo, tanto de los alumnos del colegio Montemar, como de sus familias, una opinión muy elevada. Desde la partida, los alumnos me miraron, se acercaron, me preguntaron cosas. Casi como calibrando y tratando de entender quién era este sujeto y a qué venía por el colegio. Poco a poco, a través de las clases, las conversaciones de patio, pequeñas charlas en las academias de la tarde, nos fuimos conociendo. Claramente, no fue algo automático. Hernán, mi predecesor y apoyo incondicional, tiene un ascendiente muy profundo en los alumnos.

De las familias, tengo la mejor de las opiniones: son gente muy educada, muy directas y, al mismo tiempo, muy cálidas. No quiero afirmar que las conozco a todas, porque no es así, pero, con aquellas que he tenido conversaciones, que no han sido pocas, me he llevado una muy buena impresión. Son realmente apoyadores, inclusive cuando hay críticas: saben cómo plantearlas, saben escuchar y comprender las muy diversas y complejas situaciones que nos ha tocado vivir.

¿Cuáles cree usted son los desafíos más importantes que deberá enfrentar el Colegio y las familias post pandemia?

Sin duda, nuestro mayor desafío está por venir y será la vuelta a clases. Habrá que enfrentar comprensivamente el temor de los padres ante la posibilidad del regreso a actividades presenciales. Lo más importante será dar seguridad, transmitir, con hechos concretos, que estamos haciendo todo lo que podemos para que sus hijos vuelvan seguros a las aulas. Luego, tenemos que mostrar un plan de retorno coherente y claro. Que involucre un diagnóstico eficiente de los logros y falencias que esta situación nos deje. Y por último, diseñar un plan de complemento, para que nuestros alumnos validen los conocimientos y habilidades desarrolladas. Esto es lo que podríamos llamar, un plan de nivelación efectiva, para que aquellos alumnos que se encuentren algo atrasados, puedan ponerse al día y los que vengan adelantados, puedan profundizar y fijar lo adquirido por vía remota.

Cuál es el estado de avance de la ampliación del Colegio? Cuál es el efecto COVID19 en el proyecto?

El edificio nuevo, gracias a Dios, está terminado y listo para ser usado. Son salas grandes, muy lindas: tienen lavamanos dentro del aula, dispensadores de alcohol gel, toallas de papel, unos baños preciosos, en fin, todo listo. Esta pandemia vino, en cierta forma, a nivelar los tiempos y nos dio la posibilidad de pensar mejor la distribución de las salas, adecuándolas a los cursos.

¿Cómo evalúa el funcionamiento del sistema de clases on line? ¿Cuáles han sido los principales desafíos?

Nuestro primer y gran desafío fue dar continuidad al sistema de clases. Evitar, a toda costa, que nuestros alumnos sintieran que los abandonábamos. Entonces, desde el día 16 de marzo, nos esmeramos porque la relación casa colegio no se interrumpiera ni se deteriorara. Iniciamos con un sistema de guías de trabajo a las casas, para lo cual, la labor de los Matrimonios Encargados fue crucial. Como teníamos muy claro que no podíamos proyectarnos con ese sistema y habiendo resuelto el tema de la continuidad, comenzamos, paralelamente, a desarrollar una plataforma que nos permitiera hacer clases a distancia. Fue así como levantamos Classroom y lo hemos seguido mejorando hasta hoy, tomando en cuenta las sugerencias de los padres y considerando experiencias de colegios, tanto de Santiago, como del extranjero.

El principal desafío es seguir atendiendo a nuestros alumnos en el plano formativo: seguir con tutorías, seguir hablando con ellos, dando solución personal a sus inquietudes. Por supuesto, seguir brindando un buen servicio en la entrega de contenidos, mejorar la calidad de las clases y tantos otros aspectos que nos ha demandado esta particular situación.

En lo personal, ¿Cómo han enfrentado usted y su familia la Pandemia?

Mi familia está acá en Viña, conmigo. Mis hijas se vinieron al inicio de las dificultades y hemos estado, al menos en lo práctico, más unidos que antes. Trabajamos todos juntos en el comedor de la casa y compartimos experiencias. En ese aspecto ha sido una situación enriquecedora. Mi esposa, que trabaja en Santiago, está dos semanas allá y una aquí, con nosotros. Es una gran felicidad cuando llega. Aunque suele reclamar un poco por el desorden que generamos. No entiende que se trata de un “nuevo orden”, acorde a los tiempos. La verdad es que nos reímos mucho.

¿Qué mensaje le quiere dejar a los apoderados en estos tiempos turbulentos?

Les diría, a nombre de todos los profesores, administrativos y auxiliares, que agradecemos mucho su apoyo. Les pediría que sigan confiando en Dios y en este grupo humano, que ha hecho enormes esfuerzos por continuar con el sistema educativo Montemar. Que atesoramos el cariño que nos demuestran. Que sabemos que hay falencias, pero que estamos trabajando duramente para mejorar.

Espero que pronto podamos volver a vernos y a recordar estos tiempos oscuros, que nos han enseñado tanto y que tanto tienen aún por enseñarnos. 

Reciban un cordial saludo.

Héctor Valenzuela